Un año más, se aproxima el “Back” Friday una nueva moda consumista importada de EEUU. Si era nueva, si era moda, y si era consumista, ¿cómo no lo íbamos a importar?

Ante este día de “ventas baratas”, quería dejaros tres consejos en el Blog:

1.Comprar sólo aquello que ya se tuviese previsto de antemano
.

Es decir, no dejarnos tentar por aquellas promociones estrella que nos muestren en la infinidad de anuncios de ese día. Comprar sólo la lavadora, el portátil o el teléfono que ya llevabas semanas (¿o meses?) necesitando.
Desconfía de aquellas cosas que no sabías que querías hasta que las ves anunciadas en la pantalla del ordenador. 
Igualmente, desconfía también del “aún no me hace falta, pero es que ahora etá tan barato”.

… y sobre todo, en este último lugar, desconfía si la compra te va a suponer un pago a plazos, lleve o no intereses, ya que son los que luego se hacen más cuesta arriba más de tres meses.

2. Si algo entra, algo sale.

Esa es una de las normas minimalistas, y nos ayuda a no saturar la casa de cosas que nos obligan a limpiar más, ordenar más, tardar mas en encontrar cualquier cosa (pasa cuando acumulas mucho) y que van en contra de la “paz interior” que produce una habitación vacía (cuando el vacío es voluntario, claro)

¿No te ocurrido que compras un móvil nuevo y sigues teniendo por casa el antiguo… por si te hace falta algún día? La mayor parte de las veces no será así, así que mejor, regálalo o véndelo. Vale, vale… ¿y si se te rompe el nuevo? Pues siempre podrás ir a la tienda y comprar otro en el casi el mismo tiempo que te costaría cargar de nuevo la batería del antiguo tras semanas en deshuso.

3. Comprar sólo cosas que nos aporten algo.

Nada de comprar por comprar. Eso lo aprendí hace tiempo. Preguntarse siempre: ¿qué aporta esto a mi vida?, ¿realmente me gusta?, ¿realmente lo necesito ahora?. Si la respuesta a las tres preguntas anteriores no es sí, al menos yo, no lo compro.

Recuerda: porque sea barato, o porque ahora esté en oferta, no tienes por qué comprarlo.